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A
continuación ponemos a su disposición un compilado de lo mejo sobre
posiciones sexuales y kamasutra


Acostados
de lado, la pareja se enlaza brazos y piernas, la mujer rodeando con
sus muslos la cintura de su compañero. El hombre dobla ligeramente
las piernas para facilitar la penetración.
Ventajas
-
Esta
postura, muy íntima, ofrece un contacto máximo entre los dos
amantes.
-
Buena
profundidad de penetración si el hombre pliegua suficientemente
sus muslos entre los de su compañera.
Inconvenientes
Amplitud de movimientos limitada.


Es una
variante de la postura del Indra. Produce las mismas sensaciones, al
mismo tiempo que disminuye la opresión del hombre sobre su
compañera. La mujer coloca una pierna sobre el torso del hombre, y
extiende a un lado la otra pierna.
Ventajas
-
Penetración profunda.
-
La
compresión del vientre y la vagina producen una fuerte
estimulación.
Inconvenientes
Puede resultar doloroso si el pene choca contra el fondo de la
vagina.


El hombre
se arrodilla en el suelo y penetra a su compañera, que está sentada
en el borde de la cama o en una silla. Ella puede enlazar sus
piernas alrededor de la cintura de su compañero.
Variante: la mujer está recostada sobre una mesa o un
escritorio, mientras su amante, que está de pie, la penetra.
Ventajas
-
Es
una postura confortable, y no resultada cansada para ninguno de
los dos miembros de la pareja.
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Excelente profundidad de penetración y amplitud de movimientos
pélvicos.
-
Muy
práctica para la oficina, sobre todo si el hombre está de pie.
Inconvenientes
El éxito de esta técnica depende, en gran parte, de la altura del
soporte sobre el que se apoye la mujer.


Partiendo
de la postura del misionero, la mujer aprieta las nalgas y arquea el
tronco hacia arriba, haciendo ondular su cintura con un movimiento
circular lateral y vertical.
Ventajas
Produce una muy buena estimulación, favoreciendo la rápida aparición
del orgasmo masculino.
Inconvenientes
Resulta difícil el mantener esta postura durante mucho tiempo, ya
que cansa bastante, tanto para él como para ella.

La pareja
está de pie, la mujer dándole la espalda a su compañero. El hombre
la atrae hacia él y la penetra por detrás. Inclinándose hacia
delante, la mujer modifica el ángulo de penetración para conseguir
una mayor profundidad.
Variante: la mujer puede apoyarse contra una pared o una
ventana, o colocar el busto encima de una mesa o escritorio. La
mujer se deja llevar para que el hombre la pueda penetrar con más
fuerza.
Ventajas
-
Postura muy excitante: el hombre puede cumplir sus fantasías
eróticas de dominación, y la mujer puede fantasear acerca de
amantes imaginarios.
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Penetración profunda, con una buena estimulación de las paredes
vaginales y el punto G.
-
El
hombre tiene las manos libres para acariciar el clítoris o los
senos de su compañera.
Inconvenientes
Es una postura difícil si los dos tienen estaturas muy diferentes.
Si es así, el hombre deberá flexionar las piernas o, al contrario,
subirse a un soporte para facilitar la penetración.


La mujer
se recuesta bocarriba, atrayendo sus muslos doblados hacia el
vientre. El hombre la sujeta por las rodillas, utilizando los muslos
de su compañera como apoyo para facilitar el vaivén y guardar un
ritmo regular.
Ventajas
-
Penetración profunda y buena amplitud de movimientos.
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La
vagina se comprime contra el pene, por lo que los dos reciben
una excelente estimulación.
Inconvenientes
Puede ser doloroso para la mujer si la penetración es demasiado
profunda o violenta.


Acostada
bocarriba, la mujer se sienta, apoyando lomo y nalgas en las
rodillas y piernas de su compañero. El hombre la levanta por las
caderas para modificar el ángulo y la profundidad de la penetración.
Ventajas
-
Posición profunda y confortable, tanto para él como para ella.
-
El
hombre tiene una mano libre para acariciar el pecho de su
compañera.
Inconvenientes
Limitación de la amplitud de movimientos.


Partiendo
de la postura del alineamiento perfecto, el hombre se abre de
piernas para que los muslos de su compañera se deslicen entre los
suyos.
Ventajas
-
Postura muy íntima, que permite un contacto máximo entre los dos
miembros de la pareja.
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Las
sensaciones son muy intensas, ya que la vagina se comprime
contra el pene.
Inconvenientes
Penetración menos profunda que cuando la mujer se abre de piernas.
Limitación en la amplitud de movimientos.


Los dos
amantes están de pie, uno frente al otro. El hombre frota su pene
contra la vulva de su compañera. Después de unos minutos de
fricción, la vulva se abrirá naturalmente para permitir una
penetración superficial. Si la mujer es más pequeña que el hombre,
podrá calzarse unos zapatos de tacón o subirse a un suporte (una
guía de teléfonos).
Ventajas
-
Postura muy práctica, que se puede improvisar en cualquier
momento.
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Buena
estimulación del clítoris y el glande.
Inconvenientes
-
Penetración superficial.
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Postura difícil si las dos personas son de estaturas muy
diferentes.


Recostada
sobre la espalda, y con el trasero en el borde de la cama, la mujer
enlaza con sus piernas la cintura de su compañero. El hombre se
arrodilla en el suelo para poder penetrarla, manteniendo la verga
horizontal, paralela al eje de la vagina.
Variante: El hombre puede estar de pie, mientras que la mujer se
recuesta encima de un escritorio o una mesa.
Ventajas
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La
alineación horizontal de la verga y la vagina proporciona
sensaciones distintas a las que se experimentan cuando la
penetración se realiza de arriba a abajo.
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Penetración profunda que proporciona una estimulación adecuada
de las paredes vaginales.
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Muy
excitante, sobre todo si se practica de pie.
Inconvenientes
Gran parte del éxito de esta técnica depende de la altura de la cama
o de la mesa.

La mujer
se acuesta de lado, con las piernas dobladas en posición fetal. El
hombre se coloca detrás y acopla el contorno de su cuerpo al de su
compañera, para así penetrarla. El hombre tiene las manos libres
para acariciar los senos y el clítoris, al mismo tiempo que le besa
la nuca y por detrás de las orejas.
Ventajas
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Postura dulce y relajante, que posibilita las caricias y
favorece la intimidad de la pareja.
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La
mujer puede masturbarse o guiar la mano de su compañero para
alcanzar el orgasmo más rápidamente.
Inconvenientes
La amplitud de los movimientos pélvicos es limitada.


El hombre
se sienta en la cama, la espalda contra la pared para un mejor
apoyo. La mujer se sienta sobre el pene, guiándolo hacia la vagina,
mientras rodea con sus piernas la cintura de su compañero. La mujer
realiza movimientos pélvicos ondulatorios para una mejor
estimulación del clítoris y las paredes vaginales.
Ventajas
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Postura íntima: los dos pueden besarse, y el hombre puede lamer
los senos de su compañera.
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La
penetración profunda se acompaña de una buena estimulación del
clítoris.
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Excelente para retardar el orgasmo de los que padecen
eyaculación precoz.
Inconvenientes
La estimulación del hombre es limitada.


Recostada
bocarriba, la mujer coloca los pies sobre las hombros de su
compañero. Esta postura facilita una penetración muy profunda. Se
desaconseja realizarla justo después de los preliminares, ya que la
vagina no ha alcanzado aún su tamaño máximo y no suele estar
lubrificada suficientemente.
Ventajas
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Facilita una penetración máxima.
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La
mujer experimenta sensaciones muy fuertes, especialmente si el
hombre eyacula en esta postura.
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El
hombre ve cumplidas sus fantasías eróticas de dominación.
Inconvenientes
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La
mujer debe tener una buena flexibilidad.
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Puede
resultar doloroso para la mujer si el pene choca contra el fondo
de la vagina o si la vagina no está lubrificada suficientemente.


Variante
de la postura de la diosa, en la que el hombre se sienta en una
silla y no en la cama. Esta postura es más agradable ya que es más
estable y los movimientos son mucho más fáciles. Puede ser el punto
de partida para una secuencia que encadene la unión suspendida, la
postura del pilar, para terminar con la del misionero.
Ventajas
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Posición confortable y muy íntima.
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Facilita una penetración bastante profunda y ofrece una buena
amplitud de movimientos verticales.
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Muy
práctica para hacer el amor en la oficina o en los servicios de
un lugar público.
Inconvenientes
El hombre ve mermada su libertad de movimientos


Ambos se
encuentran arrodillados en la cama. La mujer se desliza por encima
de los muslos del hombre, guiando el pene hacia la vagina.
Ventajas
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En
esta posición íntima, los dos pueden acariciarse y abrazarse sin
ningún problema.
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Postura recomendada en el amor tántrico.
Inconvenientes
Estimulación superficial y penetración poco profunda.
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